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viernes, 1 de junio de 2007

¿Coincidencias o existe realmente un patrón subyacente?

Mientras buscaba información sobre las reacciones internacionales al cierre de RCTV, me topé con esta imagen:



Ya que desde que asumió la presidencia el IDIOTA que sabemos hemos estado bombardeados por una campaña de publicidad enorme, hasta el punto de que la maldita cancioncita de Patria (de por sí una oda al patrioterismo) se haya convertido en la canción más molesta del año, una frase se ha metido en mi cabeza -y creo que en la de todo ecuatoriano-:



¿No les parece al menos sospechoso que los dos gobiernos que han pregonado su igualdad de ideologías y de querer caminar de la mano al "Socialismo del siglo XXI (y qué carajos es eso?)" tengan el mismo slogan de campaña permanente?

Eso no es todo. Leyendo a uno de los representantes de la "miseria humana", me encuentro con lo siguiente:

Asamblea nacional en vez de Congreso

Redacción Política

El gobierno de Rafael Correa comienza a trazar las primeras pinceladas sobre la nueva organización política, económica y administrativa que busca plasmar en la nueva Constitución.

El último anuncio fue el formulado por Gustavo Larrea, ministro de Gobierno. Durante el foro ‘Perspectivas de la nueva constitución’, el funcionario explicó tres planteamientos de Carondelet.

Dentro de ellos se destaca la propuesta de cambiar de nombre al Congreso Nacional para que pase a llamarse asamblea nacional. La iniciativa apunta también a cambiar el nombre de los diputados, para que se llamen –posiblemente- asambleístas nacionales.

Según la explicación de Larrea, el Congreso tiene una pésima imagen ante la población en general. De ahí que para el Ejecutivo el nombre de asamblea nacional pueda ser una oportunidad para “relegitimar” a esta función.

Esta propuesta del Régimen coincide con uno de los cambios que procesó la Asamblea Constituyente de Venezuela. En ese país el Parlamento se denomina Asamblea Nacional.

El planteamiento del gobierno de Correa tiene como sustento la escasa credibilidad que tiene el Congreso ante la sociedad. De acuerdo con Informe Confidencial, la labor del actual Parlamento tiene 20 puntos positivos y 75 puntos negativos.

Sin embargo, Santiago Nieto, consultor político, señala que el cambio de nombre a la Función Legislativa no es suficiente para la legitimar al organismo. Apunta que la mayoría de congresos del mundo tiene una mala imagen, por lo que no se pude tomar al Ecuador como caso aislado.

Al contrario, cree que una eventual asamblea nacional también sufriría un rápido desgaste ante la opinión pública si la clase política –que es su integrante – no tiene un cambio de 180 grados. “Esto no puede ser solo una cuestión semántica, sino de actitud ”.

Larrea también mencionó otra propuesta: cambiar la estructura de los partidos y organizaciones políticas. En ese sentido, mencionó temas puntuales como las elecciones primarias y la obligación de que las cúpulas partidistas tengan que renovarse.

Desde esa óptica, Larrea señaló que Alianza País se convertirá en un partido político y que aspirará a ocupar el espectro de la “izquierda y centro izquierda”.

Por último, el Ministro de Gobierno dio pistas sobre el sistema de elecciones. Dijo que el objetivo es que los comicios de miembros de la Legislatura sean unipersonales a través de distritos que no necesariamente deben tener un solo representante. Con eso, se buscará que las minorías no sean excluidas dentro de conformación del Legislativo.

El ordenamiento territorial es otro tema que ha sido abordado en estos días. En un foro organizado por Ecuador dialoga, el subsecretario de Reforma Democrática del Estado, Pabel Muñoz, precisó la propuesta del Régimen que, según dijo, es producto de acercamiento con diversos sectores.

Muñoz dijo que se busca un modelo de regionalización. Para ello, adelantó que se tomarán en cuenta tres variables: histórica-identitaria, geográfica y de funcionalidades. En este punto aún se encuentra trabajando su Subsecretaría y que se supone que este proceso debe ser atado al plan nacional de desarrollo y ambiental que prepara la Secretaría de Planificación y que estaría listo en agosto.


¿No les parece otra muy sospechosa casualidad?

Y la vaina sigue...en la misma prensa corrupta se menciona ésto:

El Gobierno intentará eliminar la fijación del precio marginal de la energía eléctrica, el cual casi siempre corresponde al valor de la generación térmica e incide en el costo final.

El ministro de Energía y Minas, Alberto Acosta, anunció que uno de los cambios a introducirse en la Ley de Régimen del Sector Eléctrico será “tener un comprador único, a través de contratos para acabar este sistema de la tarifa marginal”.

Durante el taller ‘El sector eléctrico frente a la Asamblea Constituyente’, organizado por el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), Acosta expresó que esa es una de las propuestas que consta en un proyecto de ley entregado al presidente Rafael Correa.

Además, Acosta adelantó que habrá otras reformas mientras llega la Asamblea Nacional Constituyente, a la cual la consideró necesaria para realizar los cambios que requiere el país, aunque advirtió que será la solución inmediata a todos los problemas.

Uno de esos cambios será en el Fondo de Solidaridad. Propuso la creación de gerencias especializadas de telecomunicaciones y de electricidad, y anunció que una de las tareas de la Asamblea será la eliminación del “mamotreto llamado Fondo de Solidaridad”.

Acosta se mostró partidario de crear un ente, similar al ex Instituto Nacional de Electrificación (Inecel), para que reemplace al Fondo de Solidaridad, que en la actualidad es el accionista mayoritario de las empresas eléctricas de distribución y de algunas generadoras.

Además, dijo que los actores del sector eléctrico necesitan de una Ley Orgánica que ya debe ser discutida a fin de que esté lista para cuando el país cuente con la nueva Constitución.


Si bien es totalmente cierto que la reforma del sector eléctrico ha sido todo menos exitosa, el querer volver al antiguo modelo de integración vertical de INECEL es un error garrafal, porque esto causaría que una vez más un sector crítico de la economía pierda la poca autonomía que tiene y se convierta en un nuevo Petroecuador. Además, el querer dejar de lado el modelo de precios marginales para la generación eléctrica causará que todos los costos variables de las centrales termoeléctricas (combustibles, repuestos, mantenimiento etc) sean subsidiados totalmente por el Estado, haciendo que los dólares que contribuimos en impuestos se vayan, para variar, al agujero negro de las cuentas estatales, tal como está pasando desde hace rato largo en PDVSA (que no ha presentado estados financieros desde hace 4 años) y ocurrirá con las recién nacionalizadas eléctricas de los venecos.