martes, 21 de agosto de 2007

La prensa internacional también se hace ecos de las cagadas de Correa & Co.

Ecuador, siete meses de gobierno

RAUL A. VILLAVICENCIO

En sólo siete meses, Rafael Correa mató la ilusión de cambio y progreso del pueblo. Nos engañó a todos; dijo que iba a gobernar con las mentes más lucidas, las manos más limpias y los corazones más ardientes, pero hizo todo lo contrario. Se rodeó de las mentes más ineptas, de las manos con las uñas más largas para el robo y de los corazones más mediocres y resentidos de una izquierda incapaz, que nos está llevando al comunismo en este siglo XXI.

Con clara incapacidad administrativa y con la personalidad de un resentido social, Correa, quien con sus constantes e innecesarios ataques a la prensa, a entidades privadas y públicas, al Congreso y a todos los que están en su contra o de lo que él piensa, conduce al país en la ruta del desastre, la miseria y a un final que nadie desea.

En lo político, Correa se convirtió rápidamente en algo insólito: un dictador democrático. Para conseguir esto, violó repetidamente la constitución y actuó peor que la partidocracia del febresborjismo, a quien supuestamente combatió en su campaña. Pactó con Lucio Gutiérrez, a quien lo traicionó quitándole su abogado Jorge Acosta y al presidente del TSE, que por 30 monedas de plata, tal cual Judas, continuó con su orgía política, despachándose 57 diputados de un correazo, caso inédito en la política mundial, consolidando de esta manera el Congreso a su favor, formado ahora por los diputados suplentes escogidos por él y que controla corruptamente.

En el ámbito de su especialidad, la macroeconomía, Correa en sólo seis meses ha conseguido el más grande récord en Ecuador: la fuga de cerca de 3,000 millones de dólares de la banca nacional, la clasificación mundial CCC para inversión en Ecuador, de 707 puntos de riesgo país, y el puesto 130 en los países de riesgo del Mercado Común Europeo (increíblemente por encima de Cuba). Ecuador es hoy, en sólo siete meses de gobierno de Correa, comparable con los más pobres y atrasados países del mundo.

La intranquilidad nacional es tremenda, cunde el pánico entre empresarios, banqueros y comerciantes, ha terminado en tan corto tiempo con la liquidez bancaria local y el circulante en el sistema; peor, ha ahuyentando totalmente la inversión en el país. ¿Quién va a poner un dólar en Ecuador, con los indicadores arriba anotados?

Lo social es el sector más golpeado por este inexperto gobierno. No hay gas para los pobres, pero sobra para el contrabando con peruanos y colombianos, para taxistas, industrias y barrios de pelucones. Los productos de primera necesidad escasean o tienen precios inalcanzables. La culpa de todo, según el presidente de PETROECUADOR Carlos Pareja y el ministro de Agricultura Carlos Vallejo, la tiene la prensa, como si la prensa fuera distribuidora de gas. Correa en cambio dice que es un boicot de la partidocracia.

Nada pasa. El presidente se mantiene a diario sin gobernar y sólo aparece en eterna campaña, empecinado en ganar una mayoría en la Asamblea Constituyente, viajando dentro y fuera del país como desquiciado y usando los recursos del estado sin ningún tipo de escrúpulo; el país está mal y el pueblo sufre por la incapacidad y continuos conflictos que crea. La incertidumbre está matando al país.

Prometió justicia y es lo que menos hay. Aseguró que los que le robaron a la patria en el atraco bancario del 2000, que le costó al pueblo del Ecuador más de 8 billones de dólares, serían repatriados y tendrían que enfrentar a la justicia y aguantar las penas máximas, pero nada ha hecho. Correa hizo alianza con el PRE (financiado por ex banqueros), quien a través de su máximo líder en el Congreso ecuatoriano declaró en plena televisión el mes pasado que los banqueros eran inocentes y que la quiebra de los bancos fue culpa del gobierno. ¡Quién se lo creería, que todas las pruebas que existen de la incapacidad, sinvergüencería y robo a manos abiertas de estos pillos se venda a cambio de votos y que los que ecuatorianos que perdieron todos sus ahorros e ilusiones queden burlados por los que aún se ríen desde Miami manejando sus Rolls Royces!

No encuentro todavía una palabra que pueda definir la decepción que se siente cuando los sueños de un mejor Ecuador se ven otra vez truncados, pero sí puedo usar la palabra ''corrupción'' para comenzar a definir este gobierno. Si estos fueron los primeros siete meses del gobierno de Correa, imagínense qué pasará en los tres años y medio que nos falta!

Tomado del Miami Herald

2 comentarios:

Edd dijo...

o que gran conocedor del Ecuador el pana del Miami o es mismo de acá, digo, por los términos. Pero igual... mi punto es que TODOS son unos resentidos. El día que dejemos de creer q' el huevón que esté en la presidencia, sea quien sea, nos lleve a la felicidad estaremos en buen camino...

vota por el Edd para la constituyente--> 40269

aLeJo dijo...

Es de acá el pana pero el artículo salió publicado en Miami. Si bien es cierto el presidente no puede controlar todo lo que pasa en el gobierno, precisamente lo que se debe controlar es que el estado no se convierta en el "behemoth ogro filantrópico" que es ahora.